La arquitectura efímera es una tipología que suele asociarse a los eventos puntuales, pero también es un elemento capaz de crear atmósferas y experimentar con el espacio para producir nuevas formas de comprenderlo.

Este evento busca reflexionar sobre los espacios públicos de la ciudad a través de la arquitectura. La elección de la tipología arquitectónica, efímera, permite no afectar de forma permanente la cotidianidad pero sí servir de ensayo para la comprensión del espacio público de una manera diferente.

Durante el Festival tuvieron lugar varios eventos. De esta forma las propuestas del festival acercaron la arquitectura a la sociedad que pudo experimentarla, someterla a crisis y reflexionar en torno a los conceptos que muestran las diferentes obras.

ETSAC, jueves 9/10 – 13h [Salón de Actos de la Escuela Técnica Superior de Arquitectura]

“Incertidumbre”

Bio. Xevi Bayona (Olot, 1982) arquitecto por la Escuela Técnica Superior de Barcelona (ETSAB-UPC), postgrado en Paisajismo y Teoría y práctica del proyecto arquitectónico. Docente desde 2008 en la Universidad Politécnica de Girona y desde 2018 profesor en el máster internacional de arquitectura efímera de Elisava. Bayona Studio es un taller y estudio centrado en la experimentación e investigación, combinando diferentes disciplinas que se complementan: arquitectura, urbanismo, arte, paisaje y luz. Entre sus obras destacan la Rehabilitación del puente del Estado de Tortosa sobre el río Ebro, la rehabilitación de la zona deportiva de Sant Jaume de Llierca o el Ferial de Olot, entre otras. Desde 2017 colabora con Àlex Posada de MID Studio. Es director artístico del Festival Lluèrnia de Olot desde sus inicios. Ha recibido numerosos premios nacionales e internacionales, entre los cuales tres premios FAD, y ha impartido conferencias, talleres y realizado proyectos en diversas ciudades europeas.

SALÓN REAL, PALACIO MUNICIPAL, martes 19h

“Calle: atmósfera y comunidad”

Bio. Un Parell d’Arquitectes es un estudio de arquitectura dirigido por Eduard Callís y Guillem Moliner desde la ciudad de Olot, en una planta baja abierta a la calle.

El pensar relacional caracteriza los proyectos del equipo, que se convierten en un lugar de encuentro entre mundos y escalas diversas. Propician intercambios entre la infraestructura y la decoración, entre la esfera doméstica y el espacio público, entre la ciudad y el jardín. Construyen escenarios radiantes, escenarios capaces de incentivar la actividad, de narrar un nuevo relato atento a la vida real y de construir una atmósfera a través de sus características de espacio, simbología, materialidad y luz. Indagan en los valores atemporales de la arquitectura.

La obra del estudio se ha publicado internacionalmente y expuesto en diferentes bienales y galerías de arte. Ha sido galardonada con los premios FAD, Bienal Iberoamericana y Bienal Española de Arquitectura y Urbanismo, Living Places Simon Architecture Award o Premio de Arquitectura de Girona, siendo finalista en el European Award for Architectural Heritage Intervention, AR Emerging Awards, AR Emerging Awards.

PLAZA DE SANTA BÁRBARA*, sábado 11/10 – 13h.

“Memoria e Esquecemento na fachada da Coruña”

Bio. Arturo Lezcano (Ferrol, 1976) trabajó 12 años como corresponsal en Latinoamérica. Ha colaborado en El País, Gatopardo, O Globo, Jot Down, Vanity Fair, Líbero, La Voz de Galicia y tintaLibre, entre otros. Creador de los podcasts In situ, La Fortuna, Olafo o En el corredor de la muerte. Dirigió A terra onde nin o demo chegou (TVG, 2010) y escribió el documental El último símbolo (Amazon, 2020). Es guionista de Salvados (La Sexta) y productor de NBC Telemundo. Ha publicado Fútbol sobre lenzo (Lea, 2005) y sus textos aparecen en las antologías Un mundo lleno de futuro (Planeta) y Crónica (UNAM).

*[en caso de lluvia se trasladará a la Fundación Luis Seoane]

Hornacina

Bayona Studio con el patrocinio de Finsa

[Plaza de Santa Bárbara]

f. Hueco en forma de arco, que se suele dejar en el grueso de la pared maestra de las fábricas, para colocar en él una estatua o un jarrón, y a veces en los muros de los templos, para poner un altar.

Un prisma tectónico se erige en medio de la plaza, ocupando el espacio de la cruz. El vacío absorbe la cruz, la centra, la significa, el vacío es una hornacina.

El peso de la luz

LEBAUM Design

[Plaza de la Colegiata]

El peso de la luz es una intervención escultórica concebida como un diálogo entre materia, forma y luz. Realizada íntegramente en acero al natural, la pieza explora la tensión entre lo pesado y lo intangible, entre el material y la naturaleza efímera de la luz. Su geometría se alza como un símbolo en el espacio público. La obra transforma el espacio revelando cómo lo intangible puede adquirir cuerpo y cómo la masa puede volverse una presencia ligera.

Este objeto se concibe como una pieza en diálogo con el espacio. No se trata de un objeto aislado, sino de una presencia que propone un nuevo lenguaje visual. Su forma convierte a la pieza en un gesto vivo, en movimiento, que rompe con la homogeneidad del entorno urbano.

Arelume

Flu-or Arquitectura patrocinado por Simón

[Plaza de Azcárraga]

Ardente fulgor en silencio,

resplandecente, brilla nas follas do outono,

enche de calidez o espazo vacío.

Lamentos, pensamentos, desexos, amores…

Un elemento que os absorbe.

Momentos que se xeneran na atmósfera

e que logo desaparecen.

CIRCUL-ANDO

OLA Estudio patrocinado por COSENTINO, TECSOLED y MALASA

[Puerta de Aires]

Una plaza que abraza un árbol.

El espacio es protección y es recorrido. Se busca que, a través de la simpleza geométrica, conseguir un orden claro capaz de dialogar con la ciudad, con el árbol y con la memoria, configurando un ámbito preciso de estancia y circulación.

El árbol es soporte y apoyo. El proyecto lo abraza. Un círculo que se abre únicamente para recepcionar al caminante. Una puerta hacia Puerta de Aires. Espacio que al ser recintado, cambia la forma de percibirlo.

Lonestar

Nuria Prieto con alumnos de la ETSAC:

Alberto Sánchez, Roi Blanco, Mario Álvarez y Carlos Pluchino

[Fundación Luis Seoane]

Una estrella fugaz parece caer del cielo a la tierra. El escritor Manuel Rivas dice que ‘un faro es una estrella en tierra’. Las estrellas guían a los que se atreven a navegar, su atmósfera es la de la serenidad y la del camino. Las noches de mar en calma iluminan el lugar que habitamos y cuentan historias que solo se escuchan en el silencio de la soledad. Una estrella en tierra dibuja una atmósfera a su alrededor que acoge a quien llega, pensando que busca un camino. Pero en realidad, como un faro, solo es una luz solitaria dispuesta en un lugar en que, al mirarla devuelve silenciosamente una respuesta que indica qué camino seguir.